Comencé a los 12 años a percibir que tenía una videncia muy desarrollada.
Me di cuenta que a través de las cartas italianas veía cosas.
Primero lo tomé como un juego, luego me consultaban amiguitas y nos dimos cuenta que lo que salía en las cartas era lo que les estaba pasando.
A través de los años aprendí a hacer apertura de caminos, uniones, tanto de pareja como de hijos y familiares, destrabar casas, negocios, campos, etc.